?Dios no te quita nada, te lo da todo?

Tres jóvenes misioneros del Camino Neocatecumenal comparten su historia de conversión y esperanza en Saladas


Santiago, Nancy y Mauro provienen de distintas provincias argentinas —Buenos Aires, Córdoba y Formosa—, pero una misma experiencia los une: el encuentro con Dios. Hoy brindan charlas los lunes y jueves a las 21 hs en el Salón Parroquial de Saladas, con un mensaje claro: la fe puede transformar vidas rotas en caminos de plenitud.

“Yo era el chico del cuadro de honor, pero por dentro estaba vacío”, confiesa Mauro, uno de los integrantes del equipo itinerante del Camino Neocatecumenal que llegó a Saladas. Su historia, compartida en diálogo con Fabio Moreira por Radio Urbana 90.5 Mhz, refleja una búsqueda desesperada de sentido: desde el abandono de la iglesia hasta la depresión, los trastornos alimenticios y la pérdida de rumbo. “Quería ser feliz a toda costa. Estudiar, tener éxito, que me aceptaran. Pero todo eso no me llenaba. Llegué al punto de pensar en el suicidio”.

Ese abismo se transforma cuando, años después, alguien lo vuelve a invitar a las catequesis que había escuchado en su adolescencia. “Ahí, con una comunidad que no conocía, en otra ciudad, sin trabajo ni dinero, volví a escuchar hablar del amor de Dios. Y me cambió todo. Descubrí que había un Padre que me amaba tal como era”.

Santiago, por su parte, creció dentro del Camino. A los 13 años ingresó a una comunidad, y aunque al principio fue más por costumbre familiar, con el tiempo fue descubriendo que vivir la fe no era solo una tradición, sino una experiencia viva. “Yo también quise dejar de creer, vivir como todos. Me iba bien, estudiaba, tenía mi plata. Pero sentía que la vida era vacía. Un día le grité a Dios: ‘Si existís, aparecé’. Y apareció. No con milagros espectaculares, sino con una certeza interior: Dios existe y me ama”.

Nancy, madre soltera, también dio un giro radical. Después de criar a su hijo, sintió el llamado a dejar su rutina y lanzarse a evangelizar. “No se trata de volverse misionero como nosotros”, aclara, “sino de animarse a escuchar, a cuestionarse, a encontrarse con uno mismo desde la fe”.

¿Qué es el Camino Neocatecumenal?

Es una iniciación cristiana post-bautismal nacida en la década del 60 en Madrid, impulsada por Kiko Argüello y Carmen Hernández, con aprobación de la Iglesia Católica. Está orientada especialmente a adultos y alejados de la fe, y propone un camino comunitario para redescubrir el bautismo, renovar la fe y vivir el Evangelio en la vida cotidiana. Se desarrolla en pequeñas comunidades dentro de las parroquias, en total comunión con el párroco y bajo la guía del obispo diocesano.

Durante sus visitas en Corrientes, Santiago, Nancy y Mauro recorren localidades como Saladas y Cacatí, siempre con el permiso del párroco, como gesto de comunión con la Iglesia. El Padre Martín abrió las puertas de la parroquia local para que estas charlas lleguen a los corazones de quienes buscan una respuesta más profunda a su vida.

“¿Qué se necesita para participar?”, preguntó el conductor. “Nada”, respondieron. “Solo tener más de 13 años y animarse a escuchar. Nadie te obliga a nada. No venimos a ‘enganchar’ a nadie, sino a compartir lo que vivimos: que Dios no te quita nada, te lo da todo”.

Las catequesis se realizan los lunes y jueves a las 21 horas en el Salón Parroquial de Saladas. Una hora para detenerse, para escuchar, para permitir que el corazón sea tocado.