Noel Gómez se impuso con claridad y alcanzó el control del Concejo Deliberante

El intendente logró su reelección con un caudal superior al del propio gobernador electo, consolidando su figura en la política saladeña. Con siete bancas en el Concejo, Vamos Corrientes alcanzará los dos tercios necesarios para conducir con mayoría especial el cuerpo legislativo.

El electorado de Saladas habló en las urnas y lo hizo con contundencia. Noel Gómez obtuvo el 54,47% de los votos (6.338 sufragios) y selló su reelección al frente del municipio, ampliando incluso la base de apoyo que recibió Juan Pablo Valdés como gobernador. La diferencia a su favor confirma que el jefe comunal logró construir un liderazgo propio, capaz de trascender las fronteras partidarias.

El dato político central es que Gómez consiguió 335 votos más que Valdés, una muestra del corte de boleta que favoreció a su figura y lo posiciona como el dirigente con mayor nivel de respaldo en la ciudad. Esa preferencia local no solo ratifica su gestión, sino que también reconfigura el equilibrio del Concejo Deliberante.

Con el reparto de bancas por el sistema D’Hont, el oficialismo de Vamos Corrientes incorporará a Marcos Ríos, Miriam Romero, Carlos Almirón (reelecto) y Sandra Vallejos (reelecta). A ellos se suman los ediles que continúan en funciones: Orlando Moneta, Cinda Godoy y Facundo Rojas, completando así un bloque de siete concejales oficialistas.

La oposición, en tanto, estará integrada por Rodolfo Alterats, Rosa Juri (Unión por la Patria), César Alegre (Encuentro por Corrientes) y Fabio Moreira (Juntos por Saladas, reelecto), quienes representarán cuatro bancas con voz crítica frente al Ejecutivo municipal.

El recambio institucional marcará la salida de Juan Manuel Vera, Manuela Rambau y Fabio Moreira (mandato 2021, Frente de Todos), y de Luis Alvarenga, Sandra Vallejos y Carlos Almirón (mandato 2021, ECO + Vamos Corrientes).

De esta manera, el Concejo quedará integrado por 7 concejales oficialistas y 4 opositores, otorgando a Noel Gómez los dos tercios necesarios para conducir el cuerpo legislativo con mayoría especial.

El desafío que se abre es enorme: la sociedad saladeña acompañó con fuerza, pero también con expectativas y demandas concretas. De ahora en más, la responsabilidad de Gómez y su bloque será estar a la altura de esas circunstancias, dar respuestas a los problemas cotidianos y cumplir con las promesas asumidas en campaña. El voto popular no es un cheque en blanco, sino un mandato de gestión.