Una vecina denunció que un poste de energía eléctrica cayó en la vía pública y uno de los cables habría electrocutado a una vaca de su propiedad. El hecho ocurrió el domingo por la noche en el barrio La Mansión y generó preocupación por el riesgo para las personas.
La tranquilidad de los vecinos del barrio La Mansión se vio alterada tras un insólito y preocupante episodio. Silvina Castillo, residente de la zona, denunció a través de Radio Urbana 90.5 que la caída de un poste de la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC) derivó en la muerte de una vaca de su familia.
Según relató, el poste se desplomó en plena vía pública y permaneció tendido durante toda la madrugada, dejando cables energizados en el suelo. “Era un peligro para cualquiera, no solo para un animal. Si alguien pasaba en la oscuridad podía morir al instante”, expresó con indignación.
La vecina explicó que la vaca, en perfecto estado de salud, falleció tras recibir una descarga eléctrica. “Seguramente el cable le chicoteó y la mató. No había otra causa, la vaca estaba bien”, sostuvo.
El lunes por la mañana, personal de DPEC se presentó en el lugar, pero la respuesta generó aún más malestar. “Arreglaron todo mal. Pusieron un palito para sostener un poste gigante y eso no va a aguantar, porque la tierra está mojada. De nuevo nos quedamos sin luz”, aseguró Silvina.
La mujer también denunció que la empresa habría colocado un nuevo poste dentro de su campo, sin autorización ni aviso previo. “Abrieron el alambrado, entraron y pusieron un palo de luz en el medio del campo. Ni siquiera vinieron a preguntarnos si estábamos bien o qué pasó con la vaca muerta. Parece que ya no hay humanidad”, reclamó.
Silvina contó que fueron los propios vecinos quienes le avisaron de la muerte del animal para evitar que otras vacas se acercaran y también resultaran afectadas. “Muchos años de sacrificio se pierden en un segundo. Criamos esa vaca desde ternera, con gastos y esfuerzo, y ahora nadie nos dice quién se va a hacer cargo”, lamentó.
Mientras la familia prepara un reclamo formal ante la empresa, la indignación persiste entre los habitantes de La Mansión, que insisten en la peligrosidad de la situación y piden respuestas urgentes a la DPEC.


