La Escuela Normal impulsa una nueva jornada por el 25N en Saladas

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, estudiantes y docentes de Saladas realizaron una intervención en la Plaza Cabral, continuidad de un proyecto educativo que nació en la Escuela Normal y que desde 2012 trabaja para visibilizar y concientizar sobre la problemática. La profesora Verónica Moreira destacó la importancia del trabajo sostenido y recordó un dato alarmante: en el país, cada 34 a 35 horas una mujer es víctima de femicidio.

Saladas volvió a teñirse de violeta este 25 de noviembre con una intervención simbólica en la Plaza Cabral, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La actividad forma parte de un proyecto que nació en la Escuela Normal “María Luisa Román de Frechou” y que desde hace más de una década se sostiene gracias al compromiso de docentes y estudiantes.

“Este es un proyecto que venimos desarrollando desde 2012. Cada año trabajamos con distintos cursos, elaboramos materiales, colocamos banderas moradas y repartimos lazos y folletería para acompañar a la comunidad en la reflexión”, explicó la profesora Verónica Moreira en diálogo con Radio Urbana.

La actividad no solo busca visibilizar una problemática que atraviesa a todas las edades, sino también promover la participación activa de los jóvenes. “El objetivo es que los estudiantes sean protagonistas del cambio, que entiendan que la violencia no es un hecho aislado, sino un problema social que debemos enfrentar entre todos”, sostuvo Moreira.

Una realidad que duele

La docente también hizo referencia a estadísticas recientes que generan profunda preocupación: en Argentina, durante 2025, se registra un femicidio cada 34 a 35 horas. “Son cifras que nos obligan a redoblar esfuerzos. La violencia machista no se detiene, y por eso necesitamos más políticas públicas, más educación y más conciencia”, afirmó.

Moreira resaltó que en Saladas existen instituciones que trabajan en la prevención y el acompañamiento, pero insistió en que el cambio cultural “es un proceso que lleva tiempo y requiere compromiso constante”.

El rol de la escuela

La Escuela Normal fue la impulsora inicial del proyecto y continúa siendo uno de los actores principales. Desde allí, los docentes abordan la temática con talleres, debates, producción de carteles, intervenciones artísticas y acciones comunitarias.

“Las escuelas tienen un rol fundamental. Los jóvenes necesitan herramientas para identificar la violencia, pedir ayuda y acompañar a otros. Cada bandera o folleto que entregan es una forma de decir ‘esto nos importa’”, manifestó la profesora.

Un mensaje que se renueva cada año

La intervención en Plaza Cabral se ha convertido en un símbolo para Saladas: un recordatorio visible de que la lucha contra la violencia de género no se limita a una fecha, sino que exige trabajo durante todo el año.

“Mientras haya una sola mujer víctima de violencia, vamos a seguir saliendo a la plaza, hablando, enseñando y acompañando. Este proyecto nació en la escuela, pero hoy es de todo Saladas”, concluyó Moreira.