Fabio Moreira inició su segundo mandato con un mensaje de unidad, madurez democrática y compromiso con Saladas

En una sesión especial realizada el 9 de agosto, el concejal justicialista Fabio Moreira asumió su segundo período legislativo (2025–2029) en el Honorable Concejo Deliberante de Saladas. En un discurso cargado de emoción, memoria institucional y un fuerte llamado al respeto democrático, Moreira destacó el rol de sus colegas, el acompañamiento de las familias y la importancia de dejar atrás las diferencias para construir una ciudad más unida.

En el Salón de Sesiones del Honorable Concejo Deliberante, y ante la presencia de autoridades municipales, referentes sociales, familiares y vecinos, Fabio Moreira juró por un nuevo período como concejal por el Partido Justicialista, dando continuidad a un trabajo legislativo iniciado en 2021 y renovado por la voluntad popular para el ciclo 2025–2029.

Durante su discurso, Moreira calificó la jornada como “un día trascendente para la vida democrática de nuestra ciudad”, resaltando que cada asunción representa mucho más que un acto formal: es la reafirmación de la confianza del pueblo en sus instituciones y en la esperanza de un futuro mejor.

El concejal dedicó un sentido reconocimiento a quienes culminaron su mandato, agradeciendo “el respeto y la entrega” demostrados en el ejercicio de la función pública. También destacó especialmente la tarea del viceintendente y presidente del Concejo por su labor moderadora y su compromiso institucional. Del mismo modo, puso en valor la actividad silenciosa del personal administrativo, “fundamental para garantizar el funcionamiento serio y ordenado del cuerpo”.

Moreira repasó sus inicios en el Concejo en 2021, recordando la etapa de aprendizaje legislativo que atravesó junto a sus compañeros de bloque. Con tono cercano y un guiño a la vida local, comparó algunos debates de aquellos primeros años con “un Antorcha–Atlético: intensos, apasionados, ida y vuelta”. Ese recorrido, señaló, permitió madurar tanto en el plano institucional como en el personal.

Uno de los momentos más emotivos del discurso llegó al mencionar el rol de las familias de los concejales: “Ellas son quienes sostienen, quienes acompañan y quienes sufren la exposición pública, pero aun así están ahí, firmes, ayudándonos a dar lo mejor”. Agradeció a su esposa, hijos, padres y seres queridos por la paciencia y el apoyo constante.

Moreira también hizo referencia a la dimensión espiritual del servicio público. Retomó un mensaje que recibió recientemente —“Rezo por vos siempre… es una pata que no se ve, pero sostiene”— para subrayar que la tarea política exige serenidad y sabiduría, valores que, afirmó, muchas veces encuentran sustento en la fe. En ese sentido, agradeció a Dios y a San José, patrono de Saladas, por ser guía, luz y protección del pueblo.

En una reflexión final inspirada en El Principito, invitó a dejar atrás los enojos estériles y las divisiones improductivas. “Lo esencial es invisible a los ojos —recordó—, y para que el corazón pueda ver ese esencial necesitamos dejar a un lado el odio y las pasiones tristes”. Lo esencial para Saladas, dijo, son los vecinos que esperan oportunidades, las familias que buscan vivir mejor y los jóvenes que sueñan con un futuro posible en su propia tierra.

Moreira cerró su mensaje con un llamado a la unidad y a la responsabilidad colectiva: “Que cada paso que demos sea en favor de nuestros vecinos y de esta ciudad que amamos”.