Billordo defendió su gestión y negó irregularidades en el Concejo: ?No hay nada que ocultar?

El ex presidente del Concejo Deliberante de Saladas, Rolando Federico “Pity” Billordo, rompió el silencio en Radio Urbana 90.5 y salió al cruce de las versiones sobre una supuesta falta de transición y de balances. Reivindicó su gestión, destacó la obra del nuevo edificio legislativo financiada íntegramente con fondos propios y dejó definiciones políticas de fuerte contenido crítico sobre el presente y el futuro local.

Con tono firme y sin esquivar ningún tema, Rolando Federico “Pity” Billordo habló largo y tendido en "Un Día Perfecto", el programa que conduce Fabio Moreira por Radio Urbana 90.5. En la entrevista, el ex titular del Concejo Deliberante de Saladas defendió su paso por la presidencia del cuerpo, negó de manera categórica cualquier irregularidad administrativa y cuestionó el rumbo de la política local.

Billordo aseguró que se va “conforme y gratificado” por lo realizado, especialmente por la concreción del nuevo edificio del Concejo Deliberante, una obra que calificó como “histórica” y que demandó una inversión cercana a los 410–415 millones de pesos, financiados —según remarcó— exclusivamente con recursos del propio Concejo. “Nadie nos dio un peso. Todo salió de lo que ingresaba al Concejo y con mano de obra y proveedores, en su mayoría, locales”, enfatizó.

En ese sentido, sostuvo que la obra es una prueba concreta de que “cuando se administran bien los recursos y hay voluntad, las cosas se pueden hacer”, y consideró que el edificio quedará como un legado para las futuras generaciones. “Las obras quedan, los hombres pasan”, sintetizó.

Frente a las versiones que circularon en la última sesión del cuerpo legislativo, donde se dejó constancia de una supuesta falta de transición, balances y llaves, Billordo fue tajante: “Eso es totalmente falso”. Detalló que existieron reuniones formales con la actual presidenta del Concejo, la viceintendenta Ana Diez, en las que explicó el funcionamiento administrativo, entregó documentación respaldatoria, balances parciales, carpetas foliadas con ingresos y egresos, y todas las llaves del edificio, debidamente identificadas y duplicadas.

“Las carpetas están, las facturas están, los movimientos bancarios están. El balance de este año se cierra ahora, como corresponde, y lo tiene que hacer la actual presidenta. No hay nada que ocultar”, afirmó, y agregó que incluso quedaron fondos depositados para garantizar el pago de sueldos y aguinaldos de concejales salientes y entrantes.

Más allá de lo institucional, Billordo dejó definiciones políticas de peso. Reiteró su desencanto con ciertas prácticas de la política tradicional y reivindicó la necesidad de decir la verdad, aun cuando sea incómoda. “La gente está cansada de las mentiras y de promesas que no se cumplen. Hay que salir a la calle con la verdad”, señaló.

También fue crítico del manejo de los recursos públicos y defendió la idea de achicar el Estado. “Hay que bajar el gasto público. No puede ser que unos pocos se coman la torta mientras la mayoría la pasa mal. El ejemplo tiene que empezar por casa”, sostuvo, y recordó proyectos impulsados durante su gestión, como la reducción del número de concejales, que —según explicó— permitiría liberar fondos para obras y servicios.

Finalmente, dejó abierta la puerta a una continuidad política, aunque sin apuros. “Entré en política porque amo Saladas y quiero que mis hijos y los hijos de todos los saladeños tengan oportunidades acá. Sé cuáles son los problemas reales y dónde hay que apuntar. Si no se cambian las formas de hacer política, vamos por el camino equivocado”, concluyó.

Con sus declaraciones, Billordo volvió a instalar su figura en el centro del debate político local, defendiendo su gestión pasada y marcando posición frente al escenario que viene en Saladas.