El carnaval como elección: "Edu" López y su lugar en Iberá

Con la emoción intacta y nuevos desafíos por delante, Eduardo “Edu” López se prepara para volver a pisar la calzada como bailarín solista de la comparsa Iberá. En diálogo con A Puro Carnaval, por Radio Urbana 90.5, habló de sensaciones, del traje que “va a dar que hablar”, de las exigencias del rol y del amor incondicional por la fiesta popular más grande.

Volver al carnaval no fue una decisión menor para "Edu" López. Después de una primera experiencia que lo marcó profundamente, el bailarín solista de Iberá vuelve en 2026 con más madurez, aunque también con nuevas exigencias. “El año pasado fue muy loco pisar la pista. Yo siempre lo veía desde afuera, acompañando a mi familia, y de repente estar ahí… se me olvidó todo”, recordó. Ese instante en el que la música suena y la mente se vacía sigue siendo, para él, una de las sensaciones más fuertes del carnaval.

"Edu" reconoce que esta temporada le está costando un poco más. Los cambios en las prácticas, los pasos nuevos y la presión propia de la experiencia hacen que el proceso sea distinto. Sin embargo, mantiene algo claro: el respeto por la coreografía y la identidad de la comparsa. “Siempre trato de respetar lo que marca la profe. Si no llego con algún paso, tengo mis recursos, pero la base siempre está”, explicó.

Este año volverá a hacerlo como solista, una elección que no es casual. “Me gusta expandirme, mostrarme solo, sentir esa libertad”, afirmó. Y aunque el contacto con el público es intenso, también admite que no siempre es fácil: “Cuesta, porque todavía hay críticas y burlas. A veces ver a un bailarín masculino genera prejuicios. Yo trato de no mirar y disfrutar”.

El traje, como cada año, es otro capítulo aparte. Verde, con mucho brillo y un diseño que promete destacarse, representa a un habitante de la selva del Congo. “Va a dar que hablar”, anticipó con seguridad. Aunque confiesa que todavía falta mucho por terminar, valora el apoyo de su familia, amigos y una modista que apareció “a último momento” para ayudar a que todo llegue a tiempo.

La ansiedad se hace sentir desde que amanece el día de carnaval. Mirar el traje, pensar qué ajustar, cómo salir, cómo rendir durante toda la calzada. Y aun así, "Edu" siempre quiere más: “Me queda corta, quiero una calzada más larga”, dice entre risas, reflejando la pasión que lo atraviesa.

Con buena relación con sus compañeros, entusiasmo por el repertorio musical y la energía típica de enero, "Edu" López encara lo que, según él mismo adelanta, podría ser su último año en Iberá… aunque deja puertas abiertas para el futuro. Lo que no cambia es su amor por el carnaval: “Sea el color que sea, la bandera que sea, yo me meto. El carnaval te llama”.

A once días del inicio, la cuenta regresiva ya empezó. Y "Edu" lo sabe: habrá sorpresa, habrá brillo y, sobre todo, habrá entrega total en la calzada. Porque cuando suena la música, todo lo demás queda atrás y solo queda bailar.