Gianna Ferezín, la reina del oasis que florece en Iberá

Entre lágrimas de emoción, ensayos constantes y un secreto que se filtró antes de tiempo, Gianna Ferezín vive la cuenta regresiva para su debut como Reina Infantil de la comparsa Iberá. En diálogo con A Puro Carnaval, por Radio Urbana 90.5, compartió cómo fue enterarse de su coronación, su amor por el baile y el orgullo de representar a su comparsa de toda la vida.

La historia de Gianna Ferezín como Reina Infantil de Iberá empezó mucho antes de que la noticia se hiciera oficial. Apenas terminó el carnaval anterior, la idea ya rondaba en la familia, aunque no todos estaban convencidos. “A mi papá no le gusta el carnaval”, contó entre risas, reconociendo que es una rareza en un mundo donde la pasión carnavalera suele heredarse.

El anuncio se hizo esperar. La intención de sus padres era contarle recién al finalizar las clases, pero el secreto empezó a desmoronarse en la escuela. Comentarios, rumores y charlas entre compañeras hicieron que Gianna sospechara. Aun así, su mamá intentó despistarla hasta finales de noviembre, cuando finalmente le confirmó la verdad: ella sería la reina. “Me largué a llorar y la abracé”, recordó, todavía conmovida.

Amante del baile, Gianna vive los ensayos con entusiasmo. Asiste a todos, baila cada coreografía y disfruta del clima de familia que se respira en Iberá. “Me encanta bailar”, repite con convicción, aunque ahora aprende a moderar sus movimientos para adaptarse al rol de reina, más delicado y expresivo. Frente al espejo, practica, se corrige y se prepara mentalmente para la gran noche.

Su personaje tiene un nombre que invita a soñar: la reina del oasis perdido. El traje, a cargo de la diseñadora Vanessa Blanco, ya está en un 80% y solo restan detalles como el espaldar y algunas piedras. Aunque el diseño original no la había convencido del todo, los ajustes lograron que Gianna se sienta cómoda y feliz con lo que lucirá en la pasarela.

La previa del carnaval también tiene rituales propios. Gianna confiesa que antes de salir siempre llora, una cábala que repite año tras año. “Sale así nomás”, explica, convencida de que le sirve para descargar nervios y disfrutar después. A su lado estarán su mamá y su abuela, pilares fundamentales en cada paso.

Fiel a Iberá desde siempre, Gianna no se imagina en otra comparsa. Defiende sus colores con orgullo y destaca la unión del grupo. “Iberá me encanta”, afirma sin dudar. Su mensaje final es de agradecimiento: a su familia, a la hinchada, a la comisión, a su diseñadora y a todos los que acompañan.

Con sensibilidad, carácter y espíritu carnavalero, Gianna Ferezín se prepara para abrir una nueva página en la historia infantil de Iberá. Un oasis que, bajo las luces del corsódromo, promete florecer ante los aplausos del público.