La Agrupación Musical Xangó suma una dupla que despierta expectativa en el carnaval 2026. Elizabeth “Eli” Jara y Nelson Boyesuk, dos nombres con historia propia en el corsódromo, se unen por primera vez como pareja de baile. En diálogo con A Puro Carnaval, por Radio Urbana 90.5, contaron cómo se dio este cruce esperado, el trabajo silencioso detrás del traje y la complicidad que ya se siente en cada ensayo.
El anuncio sorprendió a más de uno. Nelson Boyesuk, históricamente asociado a la comparsa Cuevera, este año cambia de vereda y se suma a la Agrupación Musical Xangó. A su lado estará Elizabeth “Eli” Jara, bailarina con larga trayectoria y presencia indiscutida en el carnaval. La noticia, lejos de ser improvisada, fue el resultado de un deseo compartido que tardó años en concretarse.
“En algún momento teníamos que salir juntos”, coincidieron ambos al aire del programa A Puro Carnaval. Ese pendiente finalmente encontró su lugar en Xangó, casi de manera natural. Nelson, que había decidido tomarse un descanso del carnaval, terminó cediendo ante la insistencia y la cercanía: una invitación, un mensaje, una condición clara… y la pareja quedó armada. Del otro lado, Eli aceptó sin saber quién sería su compañero. La sorpresa se develó sola, cuando los caminos terminaron de cruzarse.
En los ensayos, la dupla se integra al cuerpo de baile, pero con un sello propio. Sin adelantar demasiado, dejaron en claro que habrá “un toquecito especial”, algo distinto, pensado para sorprender. La palabra clave es complicidad: “Si él se tira, yo sé que me tengo que tirar”, dijo Eli, describiendo una conexión que va más allá de la coreografía.
El vestuario también juega su papel. Diferente, conceptual, con contrastes que remiten al bien y al mal, pero siempre envuelto en misterio. Ambos coincidieron en que ya está prácticamente listo, aunque el hermetismo es total. “La primera noche habla sola”, deslizaron, alimentando aún más la expectativa.
Más allá de Xangó, la charla dejó espacio para la nostalgia. La ausencia de Coe Berá duele y se siente como un golpe para el carnaval en general. “Uno sigue siendo de donde fue”, reconocieron, con sinceridad. Sin embargo, el compromiso con la fiesta sigue intacto: ensayos, inversión propia, horas de trabajo y amor por la calzada.
Eli y Nelson llegan al 2026 con experiencia, con ganas y con una sociedad que promete. No buscan protagonismo forzado: dejan que el baile hable por ellos. Y cuando esa dupla pise el corsódromo, todo indica que no pasará desapercibida. En Xangó, el encuentro ya está hecho; ahora, el carnaval espera el resultado.


