Virginia Pujol, la energía que lidera la batería de Carisma Show

La Reina de Batería de la Comparsa Carisma Show pasó por los micrófonos de A Puro Carnaval en Radio Urbana 90.5 y habló de manifestación, exigencia, disfrute y equipo. Entre anécdotas, risas y mucha pasión, Virginia Pujol contó cómo vive este presente soñado a días del inicio del carnaval.

“Lo lancé al universo y el universo trabajó”, dijo Virginia Pujol casi como una confesión, al recordar cómo llegó la propuesta para convertirse en Reina de Batería de Carisma Show. En diálogo con el programa A Puro Carnaval, la bailarina y profesora de bachata repasó un camino que no fue inmediato ni sencillo, marcado por dudas, decisiones y un profundo compromiso con el rol.

La propuesta llegó en diciembre, en un contexto complejo dentro de la comparsa. “Cuando me llamaron dije que no. Era un puesto que siempre quise, pero sentía que necesitaba prepararme todo el año”, contó con honestidad. La exigencia del cargo, muy distinta a la bachata, la llevó a tomarse el desafío con responsabilidad: “Es otro training, exige mucho más”.

Con el correr de los días, el trabajo fue fluyendo. Ensayos constantes, pero medidos, y el acompañamiento clave de Wilson, su entrenador, fueron fundamentales para ganar confianza. “A veces dudaba y él me decía: ‘tenés las herramientas, dale’. Hoy me siento cómoda y, sobre todo, estoy disfrutando”, aseguró. Un disfrute que, según ella, se nota y trasciende en cada paso.

Virginia explicó que el rol de Reina de Batería no sólo demanda energía física, sino también una lectura inteligente del show. “Son seis minutos a full. Hay que regular la energía, interactuar con la gente, animar”, señaló. Y aunque no quiso adelantar demasiado, dejó entrever que podría haber sorpresas y elementos escénicos en alguna de las noches, un guiño al perfil artístico de su entrenador.

El vínculo con la batería fue otro punto fuerte. Desde el primer encuentro dejó en claro su postura: “Yo soy una más del grupo. Tenemos que ser equipo, bloque”. La respuesta fue inmediata. “Sentí la predisposición de todos, esa ida y vuelta es clave”, destacó. Incluso los cortes rítmicos se trabajaron de manera artesanal, con audios grabados por el propio director antes de contar con la pista definitiva.

Mimetizada con su personaje —el Yaguareté, símbolo poderoso de lo nuestro— Virginia contó que vive el carnaval desde adentro, incluso fuera del corsódromo. “Estoy todo el tiempo en el personaje, en la cabeza sigo bailando”, confesó. Aunque hay ansiedad, aseguró que no piensa en la competencia: “Mi objetivo es disfrutar. El verdadero triunfo es que tu comparsa te elija”.

 días del debut, el traje ya está listo: cómodo, manejable y con un tocado que definió como “una obra de arte”, realizado por Aldana Yaya, a quien destacó especialmente. 

Con el apoyo de su familia, de sus hijas y de su entorno, Virginia vive este presente con intensidad y gratitud. “Carisma es Carisma. A último momento, con magia, pero con una esencia única”, resumió. Y así, entre helados por la ansiedad, ensayos mentales y mucha pasión, la Reina de Batería verde y blanca se prepara para marcar el pulso de una comparsa que promete brillar.