Yamila Hanglin, la reina que late con Iberá

Profesora, madre, apasionada del baile y del carnaval. Yamila Hanglin, flamante Reina 2026 Mayores de la comparsa Iberá, visitó los estudios de A Puro Carnaval, por Radio Urbana 90.5 MHz, y dejó una charla íntima, divertida y cargada de emoción sobre su presente, el desafío de la corona y el amor por la familia iberacera.

Con un fuerte aplauso y el cariño intacto de la audiencia, Yamila Hanglin llegó al programa A Puro Carnaval para compartir sensaciones y vivencias a días del inicio de los corsos. Reina 2026 Mayores de la comparsa Iberá, transita su segundo año en el Carnaval de Saladas, aunque su vínculo con el baile y la expresión corporal viene de mucho antes.

“Siempre me gustó el carnaval”, contó Yami, recordando sus años en el folclore, la danza y su espíritu inquieto que la mantuvo siempre cerca del movimiento y el ritmo. Su llegada a Iberá el año pasado marcó un antes y un después: “Me sentí muy parte desde el primer momento. Este año, imaginate… mucho más”.

La designación como reina no fue una sorpresa total. Entre risas, recordó aquella charla casi premonitoria en la radio y cómo la comisión decidió, tras el cierre del carnaval anterior, que ella debía representar a la comparsa campeona. “Tardé cinco minutos en decir que sí… bueno, cuatro y medio”, bromeó, aunque admitió que hubo dudas, sobre todo por la exigencia del rol y la carroza. El respaldo de su familia, especialmente de "Mauri" , su compañero de vida, fue clave: “Si te gusta, metele”, fue la respuesta que terminó de convencerla.

Yamila destacó el trabajo colectivo de Iberá y el respeto por su identidad en el diseño del traje. “Todo fue participativo. Me preguntaron qué quería y lo respetaron”, señaló. Este año representará nada menos que al desierto del Sahara, dentro de la temática África, con un diseño que mantiene el espíritu original y suma detalles que prometen impactar en la calzada.

Entre ensayos, trabajo, gimnasio, maternidad y noches largas armando el traje, la rutina se vuelve intensa. “Son días de locura”, confesó, describiendo jornadas que terminan de madrugada y arrancan temprano, casi sin descanso. Aun así, el entusiasmo puede más: “Es un orgullo y un honor, aunque también una gran responsabilidad”.

La reina también habló del crecimiento de la comparsa: “Iberá creció muchísimo, es una gran familia”. Se mostró agradecida por el acompañamiento constante de la comisión, los talleres y la hinchada, que no deja de hacerle llegar mensajes de aliento. “Todo el tiempo es ‘¿qué necesitás?, ¿cómo vas?’”, valoró.

A horas del debut, la ansiedad se siente, pero también la certeza de estar lista. “El traje ya está, solo falta el emplumado”, dijo, anticipando que el sábado comenzará temprano, con nervios, tereré y mucha emoción. 

Yamila Hanglin no solo porta una corona: lleva la responsabilidad de representar a la última comparsa campeona y el compromiso de un trabajo sostenido durante todo el año. Con humildad, energía y pasión, se prepara para vivir el carnaval desde lo más alto, dejando en claro que su reinado late al ritmo de Iberá y del corazón carnavalero de Saladas.