Reina de Batería 2025 de la Agrupación Musical Xangó, Macarena Leyes pasó por los micrófonos de A Puro Carnaval, el programa que se emite por Radio Urbana 90.5, y confirmó su regreso al carnaval tras haber decidido, en un primer momento, tomarse un descanso. Convencida por el corazón, la batería y el amor, será solista en esta edición, representando el espíritu más pachanguero de la agrupación.
Hay decisiones que parecen firmes… hasta que suena la batería. Y eso fue exactamente lo que le pasó a Macarena Leyes, la única —al menos hasta hoy— Reina de Batería que repite corona de manera consecutiva en Saladas. Invitada al programa A Puro Carnaval, Maca contó que este 2025 no estaba en sus planes salir al corsódromo, luego de dos años intensos, cargados de ensayo, responsabilidad y emoción.
“Este año dije que no. Necesitaba un descanso”, confesó con sinceridad. Pero diciembre llegó con su clima inconfundible, con el repique de los tambores y ese cosquilleo que solo el carnaval sabe provocar. “Uno escucha el ruido de la batería y dice: imposible no estar”, relató entre risas.
La historia tuvo cómplices. Uno fundamental: su novio Andrés, que este año se suma a la batería de Xangó. “Él fue el que me terminó de convencer”, dijo Macarena, aunque también reconoció el empujón cariñoso de la familia carnavalera y de referentes que sabían que su lugar estaba ahí, al frente del ritmo.
El diseño del traje, incluso, parecía una señal del destino. Ya estaba hecho para ella desde mitad de año. Nadie lo ocupó. Nadie lo tocó. “Nunca se lo dieron a otra, tenían la certeza de que me iban a convencer”, contó. Y así fue.
Con una historia marcada por el baile desde muy chica —pasó por Carisma, Sambatuque, Coe Berá y finalmente Xangó— Macarena reafirmó que lo suyo es bailar y vivir el carnaval desde el cuerpo y el alma. Este año, será solista, encarnando un personaje lleno de color, movimiento y alegría. “Me toca representar el espíritu pachanguero”, explicó.
El traje ya está listo: más descubierto, cargado de colores y energía. En su armado participaron manos queridas: su primo Matías Leyes en las piedras, Ale Leyes en el tocado y las hombreras, y el acompañamiento constante de la familia Sosa, Uvi, la comisión y toda la familia Xangó. “Cuando uno entra al corsódromo no entra solo, hay mucha gente detrás”, destacó.
Ansiosa por volver a bailar, Macarena aseguró que el trabajo de la banda se va a sentir fuerte este año, con cambios, nuevos sonidos y un repertorio bien arriba. “Se va a ver reflejado en el corsódromo”, prometió.
¿Será su último año? Ella misma se ríe de la pregunta. “Siempre digo que sí… pero nunca aguanto. Siempre hay más carnaval”. Y mientras tanto, la batería late, el traje brilla y Macarena Leyes vuelve a decir presente, porque cuando el carnaval llama, el corazón no sabe decir que no


