Sofía Luque Pisarello, la coreografía del sentimiento en Carisma Show 2026

Antes de que el carnaval encienda las noches de Saladas, Sofía Luque Pisarello pasó por A Puro Carnaval, el programa de Urbana 90.5, para contar cómo vive su debut como coreógrafa de la comparsa Carisma Show. Entre mates, emociones a flor de piel y mucho trabajo silencioso, dejó en claro que su propuesta nace del corazón y del disfrute colectivo.

La cuenta regresiva hacia el carnaval ya estaba en marcha cuando Sofía Luque Pisarello llegó a los micrófonos de A Puro Carnaval. Con una mezcla de ansiedad, nervios y emoción —“todo junto”, confesó entre risas—, la actual coreógrafa 2026 de Carisma Show relató cómo atraviesa este nuevo desafío, quizás uno de los más importantes de su recorrido carnavalero.

Con historia propia dentro de la comparsa, Sofía volvió a Carisma tras haber integrado otros grupos y luego de haber sido Reina de Batería en 2020, un año marcado por la pandemia. Si bien no descartó volver a ese rol en algún momento, este año la decisión fue clara: no bailar y enfocarse de lleno en la creación coreográfica. La propuesta le llegó en un momento personal intenso, atravesando su residencia pedagógica y el cierre de una etapa académica, pero tras algunas dudas, dijo que sí. Y no se arrepiente.

El armado de las coreografías fluyó casi de manera natural. El repertorio, elegido en conjunto por la banda y la batería, terminó de convencerla desde el primer momento. “No quise cambiar nada, me encantó”, aseguró. La inspiración apareció en escenas cotidianas: canciones sonando de fondo, mates compartidos y devoluciones sinceras de su entorno más cercano. De ahí surgieron movimientos pensados no solo para bailar, sino también para lucirse en las fotos, con especial atención al trabajo de manos, poses y expresividad.

El grupo apertura ocupa un lugar central en su mirada. Sofía destacó el compromiso de muchas bailarinas que pisan por primera vez el carnaval y que asumieron el desafío con responsabilidad y entusiasmo. “Son la cara de la comparsa, el primer impacto con el público”, remarcó, subrayando la importancia de la sonrisa, la energía y el disfrute por sobre cualquier error.

Con la apertura y las parejas de baile, el trabajo es distinto, más específico y exigente, sobre todo por el uso de elementos. Aun así, Sofía apuesta a la libertad y la improvisación controlada, entendiendo que el corsódromo transforma y potencia a cada solista. “Uno entra y se transforma, hay que disfrutar”, repite como mantra.

A días del inicio del carnaval, los ensayos generales se intensificaron, incluso adaptándose al clima y sumando horas extra. Lejos de mostrarse desbordada, Sofía se siente tranquila y orgullosa. “Cuando veo que todos van para el mismo lado, se me eriza la piel”, confesó. Para ella, este rol inesperado es un logro personal y una experiencia que la marca.

La marcha, ese momento sagrado que identifica a Carisma Show, también tuvo su proceso especial. Con ayuda de referentes y recuerdos de otras ediciones, Sofía respetó lo esencial y sumó detalles propios, siempre pensando en la conexión con el público.

Detrás de escena, el trabajo no se detiene: espaldares emplumados hasta la madrugada, ajustes de último momento y un equipo que acompaña. La familia, el amor y el apoyo constante aparecen como pilares fundamentales en este camino.

Antes de que las luces se enciendan y la comparsa salga a escena, Sofía Luque Pisarello ya vive su propio carnaval. Uno hecho de nervios, pasión, responsabilidad y, sobre todo, mucho corazón. Porque en Carisma Show 2026, la coreografía no solo se baila: se siente.